44 ¿Por qué se revela aquí y ahora nuestra reina?


Es una cuestión insólita, pues nunca, en sus diferentes reencarnaciones se ha manifestado como tal en la Tierra ( en este plano o densidad). Pero parece ahora se dan las circunstancias que lo requiere, en primer lugar, por que en esta última etapa de nuestro proceso evolutivo requiere de su presencia física, para nuestro despertar espiritual colectivo, concretamente nuestra resurrección, pero además, ahora se cierne una amenaza sobre este planeta, que hace imprescindible esta revelación. Este planeta es un centro cósmico de resurrección y puede dejar de serlo.

Todos estamos en un proceso de resurrección, de resurgir de la inconsciencia, de ir al encuentro consciente de si mismos. De este modo, esta vida física es solo un medio, un instrumento para alcanzar ese propósito último. Aquí no es posible estar despierto, plenamente consciente, esto es solo un proceso de resurrección donde vamos teniendo experiencias concienciales parciales o limitadas, y es necesario que así sea para acelerar el proceso. Ni siquiera en nuestras moradas permanentes: el astral, u otros planos más elevados, el mental , búdico, devachán o como se quiera llamar, no es la verdadera vida, no es nuestro definitivo y verdadero estado de ser, es solo un tránsito a la resurrección.

Samadhi, nirvana, satori, iluminación autorealización, son términos que se les puede atribuir a estados elevados de conciencia, pero no al estado final o resucitado. No podemos entender que estos estados hayan trascendido todo el proceso de experimentación del Ser. “La mente ha alcanzado un muy elevado estado de consciencia” como si fuese la mente la que ve, y como si fuese un estado de conciencia o percepción distinto a lo que somos. No hay nada real distinto o diferente a quien observa. Es la observación o percepción de si mismo, sin mediación, la meta.

Cuando resucitamos continuamos siendo exactamente lo mismo, la única diferencia es que lo vemos. Y nos vemos y sentimos sin ningún instrumento de observación que medie: No hay cuerpo, no hay mente, no hay alma, no hay nada, solo nosotros. Lo que somos ha desarrollado la percepción de si mismo, y lo hace con una intensidad y profundidad completa, que abarca lo absoluto. Iluminar para ver lo absoluto, ni un millón de soles, ni tan siquiera un millón de millones de soles podrían hacerlo, solo la luz infinita que emana de lo infinito y eterno: Nosotros.

Cuando resucitamos vemos lo que somos, y ya está, esa es la única realidad, no hay nada más real que lo que somos, y mayor meta que vernos. Somos Dios, y por tanto, creadores de universos, de cielos, creamos estados de máxima felicidad y gozo, pero eso son solo creaciones. La única realidad objetiva sólida, eterna, inmutable, absoluta, eres tú, y solo tú. Y solo tú te puedes percibir, ver a ti mismo. Lo que nos une entre nosotros son tan solo creaciones concienciales, y esas creaciones concienciales son incompletas, por que siempre hay más gente, mas dioses que funden sus consciencias entre si, pero no hay una unidad diferente a ti, no hay unidad de consciencias completa, la única unidad, el único absoluto, lo único supremo, la gloria y el poder absoluto que lo abarca todo, lo único real y completo eres tú. Tu eres el único creador, y todo los demás, los cielos la conciencia suprema el nirvana o devachan son tus creaciones.

Se habla de la ascensión al Padre o a la Consciencia Suprema, pero eso solo son procesos creados por ti, tú no vas a ningún sitio, por que tú eres todo, no hay ningún lugar al qu e ir, ningún estado diferente a ti, solo tienes que tomar conciencia de eso que eres.

Para resucitar hemos hecho una introspección hacia lo infinito pequeño, creando un camino hacia lo infinito pequeño, y ahí nos hemos concretado o densificado para tener las experiencias y lo impulsos que nos despierten, y en lo infinito pequeño hemos desarrollado nuestro principio femenino en contraposición a lo infinito grande que es el Padre. Pero la Madre y el Padre son solo energías, formas conscienciales creadas y desarrolladas por todos y para todos.

Hay muy poca gente que hable de este asunto, que señale directamente este particular, pero el problema de no hablar de esto es que nadie sabe que está resucitando, y si no se sabe, esto se hace demasiado lento.

Ciertamente no es importante que sepamos que estamos en ese proceso, no se tiene por qué saber que estamos en ese proceso para que nuestra resurrección vaya por buen camino, pero ocurre que para hacer ese proceso necesitamos esta densidad, necesitamos el principio femenino que de a luz, que prenda nuestra conciencia en sí. Osea necesitamos la energía que proviene de lo infinito pequeño, necesitamos por tanto este planeta. Bien, pues este planeta puede quedar inhabilitado para este proceso. Nuestra reina, nuestra Madre en todo este proceso, el alma o consciencia de este planeta, quien tiene la energía que nos puede resucitar, tiene un problema, y en esa misma medida lo tenemos todos.

Ella es muy reservada para contar sus cosas, y sus problemas los procura mantener en secreto. Había algo que no iba bien, le notaba afectada, tal ha sido mi insistencia que al fin me lo ha dicho. El problema es que puede ser desalojada de su hogar, de este planeta, y este centro de resurrección quedar deshabilitado como tal. Este planeta está amenazado de embargo por sus propios hijos.

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