36 Mi Cruz. Una alineación de madres al más alto nivel

(Se recomienda empezar los temas desde el principio, empezando por el TEMA 1)

TEMA 36

El 5 de febrero nuestra reina se desayuna con el siguiente mensaje de mi parte. -Esto es una alineación de madres al más alto nivel-. Todavía no sabía exactamente que estaba ocurriendo pero esa era mi impresión. El día anterior había estado en el convento a fin de averiguar de cuando databa la cruz que preside este convento. Había estado en días previos pero la persona que me podía informar, la abadesa, estaba ausente por razones de salud. Entonce es el día 4 que voy, y con mucha amabilidad me atiende, y me confirma que efectivamente el convento se había reconstruido a principios de los 60. Era esa la fecha que coincidía con esa visión que tengo de pequeño izando la cruz. Es por lo vago que tenia ese recuerdo que ya dudaba que fuera cierto, pero la Madre abadesa me lo confirma. En la entrevista, aprovecho para decirle lo importante que es la labor de la congregación, la protección que ejerce en el pueblo, y especialmente pensando en la fechoría que se hizo al demoler la cruz de los caídos. Esa fue una impresión inicial pero esa noche tengo una percepción más intensa y precisa de esa labor, y al día siguiente le escribo las siguientes lineas de agradecimiento:

Estimada madre, quería dejarte (permite que te tutee) por escrito mi agradecimiento por haberme atendido en el día de ayer (4 -2-2019) y haberme dado esa valiosa información, y sobre todo haberme regalado con tu presencia. Tengo que confesar que no soy devoto de religión alguna, al punto que poco antes de la entrevista me he enterado que se llaman las Madres Clarisas, que casualidad, a mi única hija, de cuatro hijos que tengo, le pusimos de nombre Clara.

Entiendo por qué he nacido tan cerca de vosotras. Vuestras oraciones no solo son fuente de protección y bendiciones para el pueblo, si no también para mí especialmente. Quiero dejar patente en esta lineas ese reconocimiento. Y también entiendo vuestra callada y abnegada labor como custodias del mayor misterio que vela por todos nosotros: El sacrificio de Jesús. De un poder, belleza y emotividad inconmensurables, y que ahora empieza a desvelarse.

Quiero agradecer a toda la congregación y especialmente a ti por sentir tu bendición, y le pido al Altísimo que sintáis, más si cabe, ese reconocimiento de todos nosotros, que lo tengáis presente y lo viváis intensamente. Gracias Madre.

Estas fueron unas breves palabras donde resumo lo que en esos momento sentía, pero para mi sorpresa, en ese mismo día, después de enviar esta nota como mensaje interno a su página de Facebook “ Las hermanas clarisas de Vall de Uxó “ me entero que esta madre (Francisca) termina su mandato como abadesa ese mismo día. Menuda coincidencia ¿Tenia que ser así por algún motivo?

No lo sé, pero en la nota de presentación de la nueva abadesa me encuentro con otro dato importante: – La madre Verónica de Jesús considera que las prioridades para el cenobio es “sobre todo aumentar nuestra entrega al Señor, ser generosas con Él a través de la oración, la formación de comunidad y trabajando por las vocaciones ….”

En esas breves lineas de presentación me doy cuenta de la especial labor que ejercen con su dedicación y entrega a Jesús, con sus oraciones. Tengo que confesar de nuevo mi ignorancia a cerca de la congregación, pero no sabía de esa especial entrega y dedicación a Jesús, pues las diferentes confesiones católicas que pueda conocer encontramos un extensos abanico de patronos o patronas, pero en este caso es una dedicación muy concreta a la figura de Jesús, a lo que él representa para todos nosotros, y será por eso que las energías que mueven en derredor de Jesús con sus oraciones y fidelidad son de tal hermosura emotividad, son tan dulces y preciosas que no hay alma que no se conmueva ante tal belleza. Es tal como cultivar un jardín de energías de las más delicadas fragancias, de las más bellas formas, es verdaderamente conmovedor sentir las energías tan hermosas con las que rodean a Jesús. Y también poderosas, muy poderosas. Es lo que percibí en primer lugar, la sensación de protección que ejercen sobre el pueblo, tal y como conté en el TEMA 35, y es por lo que me apresuré a ver si esa cruz donde centralizan todo su amor y devoción ejerció ese poder de influencia en la plaza donde se encontraba la cruz de los caídos, donde se cometió tan flagrante transgresión.

En mi percepción siento que hay una alineación de cruces, pero cada cruz acompañada de una madre.

A la entrevista con la abadesa Francisca fui acompañado de nuestra reina, y esperando en la puerta pasa casualmente, y digo casual, por que raramente la veo, y por supuesto nunca ha coincidido que sea en la puerta del convento, como fue el caso, una amiga que en mis primeros años en la espiritualidad, cuando era joven, ejerció una gran influencia en mi despertar espiritual, y durante un tiempo fui acompañado de su mano. Ciertamente fue para mi una madre espiritual. Pues esta amiga, vive justo detrás del convento. De manera que en ese punto, para esa entrevista, se reunieron tres mujeres, para mí tres madres espirituales al más alto nivel.

Después de esta entrevista, cuando voy a mostrarle de nuevo la alineación a nuestra reina, a mostrarle mi nuevo descubrimiento, la invito a que se fije en una particularidad: Ya hemos comentado que hay como unos dos metros en la plaza donde se ve la cruz, pero verla completamente solo hay un punto, en una linea muy precisa, a poco que decantes la cabeza a un lado u a otro, la cruz deja de verse completa. Para mostrarle esa particularidad, me pongo detrás de ella y le balanceo la cabeza ligeramente, aun lado y otro, para que perciba ese detalle. Bien esto es simplemente una demostración por mi parte, pero luego, pasado el tiempo, me doy cuenta que de esa forma casual e improvisada, lo que ha ocurrido realmente es que al ponerme detrás de ella, yo he estado alineado con ella y con las cruces. Nuestra reina a los pies de la cruz de los caídos, la madre del convento a los pies de la cruz del convento, y mi amiga que vive justo detrás del convento, como madre espiritual, a los pies de la cruz de la montaña. Recordar que en el Gólgota hubieron tres cruces y tres mujeres, alineadas una detrás de la otra. (No una al lado de la otra).

Después de todas estas sumas de coincidencias, todavía quedaba darme cuenta de una particularidad de la cruz del convento, que no le hubiese dado mayor importancia sino es por que nuestra reina me invita a fijarme en ese detalle. La cruz del convento tiene un acabado particular en sus puntas, que hasta ese momento no sabía que simbolizaban: Las puntas de los brazos de la cruz simbolizan la flor de lis

¿Por que elegí al nacer la cruz con la flor de lis?

Esto es lo que he podido averiguar sobre su significado:

La flor de lis es un símbolo de poder, soberanía, honor y lealtad, y también de pureza de cuerpo y alma. El conocimiento que viene del cielo. La flor de lis simboliza el árbol de la vida, la perfección, la luz, la resurrección y la gracia del dios que ilumina.

Ese es exactamente el proceso, muy intenso y potente que  he vivido en los últimos tiempos, desde que conocí a nuestra reina, y acompañado por ella, y que me confirma que esa es mi cruz.

Esta entrada fue publicada en Categoría Blog 1 y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *