28 Jesús nos enseñó a ser dioses.

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TEMA 28

No solo nos dijo que eramos dioses, sino que todo sus mensajes, su evangelio, era para aprender a ser dioses. Él no vino a hacer una demostración de poder a base de “milagros”, sino que vino a mostrarnos cual era nuestro poder. Cómo nosotros debemos hacer los “milagros” o desarrollar correctamente nuestra magia creadora como dioses creadores que somos.

Las religiones no obstante le han dado la vuelta a este asunto, toda la magia que en aquel tiempo se vio, o dicen que se vio,  se la atribuye en exclusiva a Jesús, anulando a la humanidad en sus cualidades divinas, haciendo del ser humano simples mortales, incapacitados, totalmente dependientes de una divinidad externa.

De ese modo la figura de Jesús se ha ensalzado a niveles estratosféricos como hijo de dios único y por tanto dios, con el objeto de diferenciarlo del ser humano como criaturas creadas puntualmente y caducas. Y como dios hijo y único, él único que nos puede salvar de nuestros problemas materiales y espirituales. Pero él no vino a hacer ostentación de su poder divino a base de milagros. Jesús no hizo ningún milagro, sino que nos enseño como hacer milagros, si se puede llamar milagros a nuestro proceso natural creador, pues son  simplemente nuestros dones divinos naturales que debemos cultivar.

Él dijo: “Sois dioses y cosas como yo y mayores haréis”. de hecho hacemos, pues somos los creadores de nuestra realidad, pero tenemos que ser dioses consciente, ese es el objetivo, ser creadores conscientes de nuestra realidad, y esa fue y es su extraordinaria labor: Enseñarnos a ser dioses conscientes. Y antes de iniciar su ministerio público, era necesario pues advertir sobre una cuestión fundamental, y es que si sus enseñanzas eran tratadas como una propuesta religiosa más, el resultado iba a ser totalmente contrario al esperado. Y su primera enseñanza, con el “milagro” del vino en la boda de Caná, pone de manifiesto esta cuestión.

Las religiones es una suerte de hipnosis colectiva que nos hace ver la realidad distorsionada, tal y como le interesa a los hipnólogos de este sistema, sacerdotes o magos negros, en el caso jerarcas del sistema, al punto que lo malo se puede ver como bueno, y a la inversa, y así crear nosotros la realidad que les interesa a ellos.

Para ser dios conscientes, previo a nuestro despertar definitivo es muy importante tener una visión de la realidad, de las cosas y casos que nos rodean y ocurren,  totalmente objetiva y neutral, tener criterio propio, y fortalecido en nuestros propios análisis y observaciones, y tener la absoluta convicción que solo lo que surja de nosotros en última instancias es válido, así fortalecer nuestra conciencia, pues es de lo que se tratar, despertar a nuestra conciencia en sí, fortaleciéndola en nuestra apreciación objetiva y rigurosa de la realidad que nos rodea y somos.

Y para demostrar lo vulnerables que somos a la hipnosis, a crear nosotros mismo una realidad distorsionada manipulada para beneficio de otros, hizo el “milagro” de producir vino en la boda de Caná, que dicho sea de paso, hay muchos investigadores que lo atribuyen a su propio casamiento, pues en la época, en las costumbres y tradiciones de su pueblo, era del todo inadmisible que un rabino no estuviese casado, de tal modo que para empezar con su vida pública se hacia imprescindible casarse. También la preocupación de su madre por la falta de vino era poco justificada si tan solo era invitada, y mucho menos como para exigirle a a Jesús que hiciese algo tan portentoso o “sobrenatural”.

Los evangelios nos dicen al respecto. “Todo hombre sirve primero el buen vino, y cuando ya están borrachos, entonces el que es inferior, mas tú has guardado el buen vino hasta ahora. ”. Vemos en primer lugar un par de incongruencias. En condiciones normales y en buena lógica, nadie se plantea la necesidad de sacar más vino si ya están todos borrachos, y nadie guardaría el mejor vino, para cuando todos están hartos y ya no les cabe más. Ningún anfitrión en su más elemental proceder haría eso. Y no solo para el anfitrión es innecesario proveer más vino cuando están todos borrachos, si no con muchos menos motivos, la madre de Jesús invitar a hacer tal proeza a Jesús para solucionar un problema inexistente.

Tenemos que pensar pues que, hay una pequeña manipulación en la construcción gramatical de la frase, intencionada para dar una versión interesada. El término borracho tiene sentido si en vez de atribuirsele a las personas se le atribuye al vino. Y como quiera que la frase se está refiriendo a la calidad de los vinos, sería más apropiado pensar que, en primer lugar se sirvió un vino que emborracha, pero el que se sirve en segundo lugar, a pesar que es mejor,  este no emborracha.

En cualquier caso, si Jesús ve la oportunidad de hacer el “milagro” de producir vino, ante una hipotética escasez, es más fácil hacer creer a los invitados que el agua que toman es vino, que producir vino propiamente. Bueno, al menos, esto primero es una técnica que maneja mucha gente. Tal como generar un estado hipnótico colectivo  que haga percibir realidades inexistentes, cosa que no tiene nada de milagroso. Y la prueba evidente  que allí no se produjo mágicamente vino, y lo que estaban bebiendo era pura agua, por más que supiera a vino, es que no se emborrachaban por más que bebían.

Jesús tuvo la oportunidad entonces de demostrarles que es fácil someter a la gente a un estado de sugestión que les haga percibir una realidad diferente a la existente. Crear ellos mismo una realidad inexistente o contraria a lo que perciben sus sentidos. Pues es lo que ocurre exactamente con la religiones, señalando en primer lugar la tradición religiosa que adoptaba su pueblo, y advirtiendo para futuros, que su mensaje podría ser manipulado intencionadamente con ese propósito, crear con ello una religión hipnótica para someter a su pueblo, alterando la percepción no solo de la realidades externas, sino de su propia realidad como seres divinos. Como dioses que sois.

Eso son las religiones. Las entidades que las manejan ejercen un poder hipnótico sobre la gente tal que les hacen ver la realidad distorsionada e incluso contraria a lo objetivamente real, lo malo como lo bueno y a la inversa, y así un dios malo puede pasar como un dios bueno.

El evangelio habla también de un individuo, “maestresala”que hizo de organizador, o maestro de ceremonia, pero que pudo ser muy bien un personaje que hiciera la labor de hipnólogo, y de ese modo Jesús puso el ejemplo: Podría venir gente de entre los nuestros, que fácilmente podrían hacer sucumbir bajo hipnosis a un grupo numeroso de gente. Y de hecho, vemos congregaciones cristianas donde sus líderes pueden ejercer una gran influencia hipnótica sobre sus feligreses, al punto de que los hacen convulsionar en el suelo, bailar de forma desenfrenada, reírse de forma posesiva, etc. Esto puede ser una forma más notoria de hipnosis religiosa colectiva, pero todas la religiones, sin excepción, en mayor o menos grado, de una forma más o menos sutil, ejercen igualmente ese poder sobre sus feligreses. Eso es lo que advirtió Jesús antes de iniciar su ministerio público, que nadie cayese bajo la influencia de nadie a lo hora de seguir sus enseñanzas, que sus enseñanzas eran para que nos empoderásemos en nuestra divinidad, como dioses que somos, que al igual que él, podíamos ejercer, crear nuestra propia realidad, pero para que esa realidad que creamos sea en sintonía con las realidad universal de nuestro Padre creador, y ser cocreadores en este universo en infinita abundancia y perfección, tenemos que ser dueños nosotros de nosotros mismos, sin influencias externas. Somos nosotros los creadores de todo, y nada ni nadie puede alterar nuestro propósito divino de fundirnos conscientemente con la realidad suprema que somos. Por eso tenemos que ser dueños de nuestra realidad. DESPERTAR a nuestra realidad. Nadie puede venir a influenciarla ni alterar nuestra creaciones, nadie va a hacer, ni puede hacer milagros por nosotros, ni a solucionarnos o salvarnos de nuestros problemas materiales o espirituales. Es tan importante salir de la trampa de un dios externo que nos pueda solucionar todo, que ahora se hace vital, ahora, en estos tiempo nos puede señalar el camino, la recta final en nuestro despertar, y reencontrarnos por fin como dioses despierto.

 

Juan 2 (Versión Reina Valera)

1. Y AL tercer día se hicieron unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús.

2. Y fueron también invitados a las bodas Jesús y sus discípulos.

3. Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: No tienen vino.

4. Jesús le dijo: ¿Qué tengo yo contigo, mujer? Aún no ha venido mi hora.

5. Su madre dijo a los siervos: Haced todo lo que él os dijere.

6. Y estaban allí seis tinajas de piedra para agua, conforme a la purificación de los judíos, y en cada una cabían dos o tres cántaros.

7. Jesús les dijo: Llenad de agua estas tinajas. Y las llenaron hasta arriba.

8. Y les dijo: Sacad ahora, y llevadla al maestresala. Y se la llevaron.

9. Y cuando el maestresala probó el agua hecha vino, y no sabía de dónde era (mas lo sabían los siervos que habían sacado el agua), el maestresala llama al desposado,

10. y le dice: Todo hombre sirve primero el buen vino, y cuando ya están borrachos, entonces el que es inferior, mas tú has guardado el buen vino hasta ahora.

11. Este principio de milagros hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él.

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