17 Gaia, nuestra Madre Tierra. No podemos dejarla sola.

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TEMA 17

GAIA


(11 de Agosto de 2018) Presiento que algo no va bien, hace tiempo que no sé nada de ella, no nos vemos, es raro, en los meses de verano, especialmente en Agosto siempre anda por aquí. Le mando algunas notas de Watsap, las lee y no me contesta. Bueno, a veces pasa que tarda en contestar, o no contesta, pero eso ocurre cuando son mensajes protocolarios, nunca cuando le presento un asunto que reclama contestación, como ha sido el caso en mis últimos mensajes.

Desde el ritual de la cruz para acá, 6-Junio-18, parece como que las cosas se han ido complicando, enrareciendo el ambiente, presiento que algo no le va bien, pero no me cuenta nada. Tampoco es ninguna novedad que no me cuente nada, pues suele ser muy reservada con sus problemas particulares.

En mi penúltimo mensaje le digo sobre está mi última conclusión, La segunda parte de la primera venida, le digo que lea el artículo, y no me contesta. En esa nota le planteo una cuestión que a mí me empieza a imponer bastante, lo debería haber supuesto antes, con todos los datos que tenía, pero es ahora que lo integro. Se lo planteo con el propósito de quedarme un tanto al margen de todo este asunto, mientras no vea claramente el panorama general, y sobre todo, saber si todo esto es voluntad de “arriba”.

Presiento que algo no va bien, en un nueva experiencia me propongo entrar en ella. Era tal como pretender entrar dentro de un huracán. Lo primero que me encuentro es como una cortina de viento huracanado que no me deja entrar. Con los espacios tan bellos llenos de majestuosidad que es ella, que me la encuentre moviendo un huracán, es evidente que pasa algo. La primera sensación es que quiere estar sola. No obstante me esfuerzo por entrar,  a duras penas lo consigo, teniendo que salvar una serie de obstáculos con los que veo está lidiando, y veo una enorme carga sobre sus espaldas que le viene de atrás empujado, y como venciendole por su hombro derecho. Es todo el karma de la humanidad que está pujando por desatarse. Son estos los tiempos, y necesita liquidarse ese karma para dar paso a la nueva humanidad. Ella se está resistiendo, por lo durísimo que puede ser para todos, pero cada vez la presión es mayor, y cada vez tiene más dificultad en sostenerlo.

Las cosas se han venido torciendo del 6 de Junio para acá, se ha incrementado muy notablemente esa presión. Como ya expuse,  por mi parte he tratado de poner mi granito de arena intentando atenuar en la medida de lo posible esa enorme carga de energía negativa que se ha abierto en ese portal, y que está empujando con fuerza para que se precipite ese karma colectivo, que puede dar lugar a esa gran tribulación apocalíptica anunciada para estos tiempos. Esa es la cuestión, demorar este asunto en la medida que de tiempo a encontrar alternativas, y que la gente despierte, pero el tiempo está prácticamente agotado.

Es con todo eso que ahora está lidiando nuestra Reina en una profunda crisis, pero me doy cuenta entonces que es a modo dolores de parto, y esta visión me lleva inevitablemente a concluir, y así lo veo, que nuestra Reina, es nuestra Madre Tierra, que está dando a luz una nueva humanidad. Ahora me empiezan a encajar todas esas piezas que venia manejando, sobre su naturaleza y actividad, y que aisladamente podían parecer disparatadas. Por ejemplo, tal y como fue la ceremonia de la cruz con Jesús, donde se creo el Cielo sobre la Tierra en este planeta. Se vitalizó y dio contenido al plano mental de este planeta. Y para que alguien pueda crear algo en este planeta, necesita de su regenta, de su titular. Así que entonces María Magdalena, como Madre Tierra, titular de este planeta, por cuanto es su cuerpo de manifestación causal, era quien podía generar ese nuevo plano o densidad en la Tierra, y así lo gesto en su seno, en el Santo Grial del planeta, con la semilla o esencia de Jesús. Esa fue la ceremonia de la rosa bajo de la cruz. La rosa simboliza la magia creadora que somos todos, que a modo de espirales que se solapan surgen del centro del cáliz, o Vasija Creadora, y así María Magdalena creo el Cielo sobre la Tierra fertilizada con la semilla, la esencia de Jesús portada en su sangre.

Ahora, ella está gestando, a punto de dar a luz una nueva humanidad. Una humanidad que requiere necesariamente liquidar el karma que llevamos acumulado. Hay que tener en cuenta que, siempre hemos sido los mismos quienes hemos construido esta historia, de al menos estos dos mil últimos años, una historia llena de violencia, de sangre, violaciones, persecuciones, saqueos, etc., y todo eso hay que liquidarlo antes de dar paso a la nueva humanidad. Ahora nos damos cita de nuevo para este especial evento, pero es tan dura esta liquidación kármica que nuestra Madre está sujentándola para que no de ha lugar, en tanto se encuentren los modos de atenuarla.

Hay dos formas para llevar a cabo esta liquidación kármica: Dejar que los acontecimientos se den por sí, y todo se trasforme en una tremenda desgracia, o, intermediar con el perdón, con el perdón a nosotros mismos, osea, la cancelación de la deuda kármica por innecesaria.  La ley rmica no necesariamente es ojo por ojo, diente por diente, simplemente pretende que aprendamos ciertas lecciones necesarias para nuestro avance espiritual, si esas lecciones las podemos aprender, integrar, sin necesidad de  sufrir con toda su crudeza lo que hemos creado con anterioridad, el objetivo superior se ha cumplido, y el sufrimiento y el dolor se hacen innecesarios.

Ahora se ha derrumbado ese símbolo de sacrificio que es la cruz, si bien ha sido un ritual de magia negra que se ha utilizado para abrir un portal dimensional donde fluyan esas energías negativas que precipiten esta Gran Tribulación, y favorezca los planes del mal, o de esta estirpe que durante milenios se han adueñado de este planeta, también en los más altos planos de nuestra realidad y designios, significa que a partir de ahora, en este nueva etapa de evolución, no va a ser necesario ese proceso de aprendizaje o evolución a través del sufrimiento físico y el conflicto emocional. Pero esa liquidación kármica se ha de hacer de un modo u otro, el cómo se haga depende de cada uno de nosotros, de cuanto seamos conscientes de este proceso.

El cambio se va a hacer, eso es inevitable, pero dado como se están conduciendo los acontecimiento, especialmente la poca respuesta social que está habiendo, a pesar del gran aporte de enseñanzas y revelaciones en los últimos tiempos, que se está llevando a cabo por nuestros maestros espirituales para acelerar  nuestro despertar, parece que no es suficiente, y lo que están haciendo, cada vez con más dificultada, es aplazar este acontecimiento final, no solo por lo duro que pueda ser, sino con la expectativa de dar tiempos a que haya una respuesta social mínima, que al menos se alcance esa masa crítica necesaria que pueda decantar todo el proceso hacia este nuevo modelo social que se tiene previsto..

Al margen de que pueda ser más o menos apocalíptico este final, el problema es si va a haber suficiente gente quienes hagan el tránsito como para que se imponga este proceso sobre el conjunto planetario y sea aquí donde se establezca esa nueva humanidad o modelo social, y eso es algo que no empiezan a tener tan claro los maestros espirituales. Es decir, si no venciese por número o por masa crítica esa tendencia, este planeta se quedaría, continuaría en manos del viejo sistema y sus jerarcas, y esta nueva humanidad, los pocos que pasaran, tendría que continuar su evolución en un planeta o plano diferente. Y dado como se está sucediendo los acontecimientos, no se puede demorar más el cambio, todo se puede precipitar en cualquier momento, y no se aprecia todavía suficiente masa crítica como para dar el cambio en este mismo planeta.

Con ese planteamiento, y dada la inesperada poca respuesta social, ya me estaba empezando a resignar que el planeta se quedase con este viejo sistema, en manos de estas razas hostiles que han venido dominado el planeta. Las profecías dicen que habrá una nueva humanidad, y que saldrá de esta sociedad que ha venido evolucionando a lo largo de estos 2.000 últimos años bajo la tutela y guía de nuestro maestro Jesús. Es algo que está establecido firmemente en las alturas, pero no quiere decir por eso que sea infalible en el modo que está previsto, aquí en la Tierra, al final todo queda en manos de nosotros, de nuestra disposición, en última instancia somos los que tenemos la última palabra, por cuanto somos los creadores de nuestra realidad. Y fijaros que en la profecía también se considera la posibilidad del ‘arrebatamiento’, que viene a significar que puede no tener éxito el cambio aquí en la Tierra y sea ese grupo que ha dado el salto de consciencia, que al ser en poco número tengan que trasladarse a otro lugar, para seguir su proceso evolutivo como nueva humanidad. Si bien, esto del arrebatamiento hay que entenderlo correctamente, no lo que nos cuentan las religiones, que no deja de ser otra manipulación interesada de los jerarcas de este sistema.

Esa es la cuestión, ahora esta revelación me ha dado un motivo muy importante para esforzarnos por que sea aquí el cambio, hasta ahora creía que nuestro planeta era un trozo de materia dando vueltas en el cosmos, con su energía, también con su espíritu, pero un espíritu trascendido. Es decir, sabia que los planetas así como los sistema solares, la galaxias, etc., son cuerpos de manifestación de seres, de consciencias que nos llevan notable delantera en evolución, pero conciencias que han trascendido el ciclo de reencarnaciones humanas, no me imaginaba en modo alguno un logos solar o un logos planetario encarnando en un cuerpo humano. Ahora me he dado cuenta que nuestro planeta es el cuerpo de manifestación de nuestra Madre Reina, Gaia, de un ser, de una consciencia como lo puedas ser tu o yo, y que está aquí entre nosotros. Ese concepto erróneo era lo que me estaba impidiendo asociar que nuestra Reina es nuestra Madre Tierra, a pesar de las innumerables evidencias y pruebas que estaba teniendo de ella como constructora de esta realidad que nos rodea, de nuestra realidad física, y de todos los planos o densidades de este planeta. Y esto cambia radicalmente mi actitud ante este evento que puede darse en fracaso. Ahora de ningún modo puede fracasar, tenemos que estar con nuestra Madre, apoyándola con todas nuestra fuerzas hasta el último momento,o hasta que todo sea inevitable. Nosotros podemos irnos de aquí a continuar nuestra evolución en cualquier otros lugares del universo, pero ella no se puede ir, ha de quedar necesariamente aquí, por que es su cuerpo. Por tanto, no podemos dejarla sola con toda esta gente, con esta chusma, ensuciándole su cuerpo, envenenándola, llenándola de energías negativas, destruyendo todo la vida y naturaleza que ha creado a lo largo de millones de años.

Ella ahora está dando a luz una nueva humanidad, y no podemos dejarla sola.

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