9 Bendita tu eres entre todas las mujeres, por que das a luz, príncipes de la luz.

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TEMA 9

(Antes de continuar,  es necesario señalar que, respecto a mis experiencias con nuestra Reina espiritual, os puedan parecer muy extrañas, chocantes y fantasiosas, pero es así como funciona en los planos espirituales. Es así la relación de esta humanidad con nuestra Reina, sobre todo como Madre espiritual  que es. Pero teniendo en cuenta que, por esa misma razón de ser madre, y dar a luz los diferentes cuerpos concienciales que necesitamos para nuestra progresión espiritual, es también nuestra iniciadora. Es decir que, en los tramites importante en nuestra ascensión va a estar ella, y ella nos facilita todos los vehículos concienciales y procesos iniciáticos que necesitamos. Esto lo digo por que en un futuro, ya muy próximo, la humanidad en su despertar y ascensión va a ir pasando por todos estos procesos iniciáticos, de manera que si bien, ahora, no pretendo que lo creáis enteramente, si que lo tengáis en consideración, para que cuando entréis en esos procesos, os sintáis identificados y no lo rechacéis como experiencias o “sueños” extraños o descabellados. Tendréis la posibilidad de identificaros con todo esto que os vengo contando y así alinearos conscientemente con confianza y seguridad con el proceso. Son nuestros últimos pasos para la ascensión)

‘Benditas tu eres entre todas las mujeres, por que das a luz, príncipes de la luz’

Con este mensaje de watsap se desayuna nuestra Reina a la mañana siguiente de esta meditación El derribo de la Cruz :

La cosa todavía continuó, la energía negativa que había cruzado el portal, parece, había venido para quedarse, bastante más atenuada, eso si, pero ahí estaban. Ya busco refugio en nuestra Reina. Siempre al final de mi camino está ella. Y lo mejor que se puede hacer cuando se está con su energía es meditar en nuestra conciencia en sí, por cuanto ella tiene el poder de despertarnos. Es en lo que me concentro en la última fase de mí experiencia, parece que todo iba bien en la meditación, pero de momento se bloquea en su  progreso, intento continuar un poco más, pero ese esfuerzo me desvía bruscamente y me dirige directamente a su presencia…., y entro en ella. De una forma inesperada y de sopetón, entro en ella.

Eso de entrar en nuestra Reina tiene sus migas, por que no se entra de cualquier modo en sus dominios. Os pongo en antecedentes: Tiempo atrás, en una meditación veo un punto de luz en la lejanía, me acerco y veo que se trata de una fortaleza con muros inexpugnables, me acerco más y me doy cuenta que es Su reino. Empiezo a dar vueltas a la fortaleza para ver el modo de entrar pero no había manera, en mis intentonas para poder entrar suceden algunas cosas, pero al final me quedo sin entrar. Pasan algunos días, donde en ese tiempo parece ser, hago los méritos suficiente, o  simplemente era el momento, y veo como nuestra Reina en un gesto amoroso me da permiso para entrar en Su reino. Después de tantos esfuerzos que hice por entrar, aquello me deja tan sorprendido y descolocado que me quedo en la puerta, sin atreverme a entrar. Bueno, no es que no me atreviese, pero veía tal solemnidad en el momento, tal era la hermosura y espectacularidad que desde allí se atisbaba, que me quedo en la puerta con esa expectativa de buscar el mejor momento para entrar. No obstante me asomaba furtivamente y lo que allí se podía ver e intuir es de tal envergadura,  preciosidad y belleza que me sobrecogía. La sensación solo asomarse a tal inmensidad de belleza y majestuosidad era de vértigo. Ella se caracteriza por tener espacios de belleza, luz y majestuosidad maravillosos, pero dada su cualidad de reina, lo que se percibe con mucha intensidad es la majestuosidad de sus dominios, que con apenas asomarte, es todo un espectáculo inmenso e intenso de majestuosidad. Así que me espero, como esperando ese momento más oportuno, y sin olvidar y agradecer ese amoroso gesto con el que me invita a entrar.

Pues en esta ocasión salgo bruscamente de mi ejercicio de meditación, y me veo proyectado en Ella. Entro dentro de  Ella pero de una forma que ni siquiera llego a plantearme. Aunque ya contaba con sus permiso, vaya manera de entrar, sin llamar siquiera. Nada más entrar hay una cosa que me sorprende, pues después de mis anteriores experiencias, de lo que intuía asomándome furtivamente a  Su reino,  no era precisamente lo que me podía esperar, no son precisamente esos espacios de luz, belleza, armonía y majestuosidad lo que me llaman la atención, sino, lo que percibo nada más entrar es a modo de códigos y símbolos que flotaban en el ambiente. Que extraño.

Empieza una gran presión energética y otro vez a batallar con las energías, aunque en este caso no eran las energías negativas que hasta el momento me estaban acompañando. pero igualmente implicaba hacer un notable esfuerzo, tal como abrirse camino entre  “bloques” de energía, donde encontraba gran resistencia, y que debía abrirme paso. Uff otra vez a batallar, ya estaba bastante agotado con toda la sesión anterior, y aun quedaba la guinda. Pero en este caso fue un corto batallar. Y de momento llego al otro lado.

Las cosas que percibo y siento en el otro lado son imposibles de narrar. Energías, sensaciones que nunca antes había sentido, de belleza y gratificación inexplicables, lo único que puedo decir es que todo ocurría muy rápido, mis estados de conciencia y percepción se sucedían a una gran velocidad, no conseguía estabilizarme en un punto de conciencia cuando se daba otro. y otro, y así sucesivamente durante un tiempo. Cuando se sosiega un poco todo, me veo en otra fase de la experiencia o capítulo: ‘Autoridad’, ese era el término que rotulaba la siguiente experiencia. Dentro de mi estado meditativo, de forma intuitiva me llevo la mano a mis testículos, cosa que en primer termino rechazo, claro, no era el momento para tocarse tan nobles partes, pero recapacito, y me pregunto ¿por que he tenido ese impulso? Así que no solo me los toco sino que me los cojo, y no solo con una mano, sino con las dos. En tal posición empiezo a notar que a través de mis manos empiezan a volcarse sobre mis testículos esos códigos y símbolos que había visto en nuestra Reina nada más entrar. Lo que sucede en mí organismo a partir de ese momento no lo sé, pero la impresión es como si se estuviese volcando en mi organismo los códigos del linaje de Ella, del que es preservadora, su linaje real. Es como una madre transfiere  el principio masculino de su linaje a su hijo.

Os podéis imaginar que todo esto me deja superimpactado, no sabía realmente que estaba ocurriendo, ni por qué, ni para qué, aunque no tardo en llegar a hacerme algunas conclusiones. No obstante, cuando tengo experiencias importantes de esta naturaleza, siempre hay constataciones externas, pues fiel a mis principios, donde todo lo cuestiono y pongo en duda, y si, por si acaso no me lo creo y pueda pensar que sea solo fruto mi imaginación, tengo una nota externa, ajena a mi, necesaria en mi caso, para ratificar estas experiencias. Y este es el caso,  a la hora de la comida, cuando ya estoy en la mesa, empiezo a fijarme en un botecito que tenia justo enfrente de mí. Un bote que no debía estar ahí, por que no cumple ninguna función, y no solo estaba ahí, justo enfrente de mi, sino que estaba perfectamente enfocado con la foto central de su etiqueta, tanto me sorprende que desde esa posición, tomo el teléfono, y le mando a nuestra Reina la imagen por watsap. (ampliar la foto)

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