7 Despertar a nuestro sólido perfecto

Se recomienda empezar los temas desde el principio, de abajo hacia arriba, empezando por el TEMA 1

TEMA 7

¿Que debemos entender por despertar?

Un síntoma de que vamos despertando es cuando nos empezamos a dar cuenta del engaño y falsedades de este mundo, vamos mostrando nuestra inconformidad y nos revelamos contra él. Un mundo que, ya desde su constitución físico material,  vamos descubriendo sus “realidades”   relativas y de apariencias, y que a la postre no es más que una proyección holográfica, puntitos de luces y sombras. Pero en este caso, como actores de esta proyección, vamos a considerar su aspecto psicológico o subjetivo, desde el punto de vista de cómo lo percibimos cada cual, cómo nos percibimos en nuestras relaciones humanas y con nuestro entorno, y  el sistema jerárquico social que adoptamos.

No es difícil apreciar que, las religiones y sus dogmas, las políticas y sus ideologías, la ciencia oficial y sus principios, los medios de comunicación con su subordinación al poder, todo lo que nos proporciona este sistema, que crea esa estructura social jerarquizada, es simplemente un programa de engaño, control y sometimiento social. El simple hecho de darnos cuenta, ya nos permite ir saliendo de esa programación y aspirar a modelos sociales superiores. Este ya es un síntoma importante de nuestro avance en el despertar. Aunque con esos modelos superiores, por idílicos que parezcan, también hay que andarse con cuidado, pues igualmente pueden estar bajo control de este sistema, son de hechos sus alternativas, que necesitan ofrecer para control de la disidencia, de quienes vamos despertando y dándonos cuenta de toda esta farsa, y de este modo, tenemos los movimientos nueva era, movimientos ecologistas, religiones con perfiles futuristas, organizaciones filantrópicas, no gubernamentales, etc. Ante nuestra necesidad de ir saliendo del redil, quienes manejan el engaño nos van proporcionando otros rediles que puedan estar en sintonía con nuestros nuevos ideales o aspiraciones. Y con ese propósito, surgen comunicadores que se ganan la confianza de la gente que va despertando, haciéndose pasar por críticos con el sistema y alineándose con estos nuevos ideales que empezamos a adoptar, que en su esencia son buenos, pero que igualmente son adoptados  por este mismo sistema para captar la atención de los verdaderos buscadores, confiarlos y controlar cualquier iniciativa que pueda dañar los intereses de los jerarcas de este sistema.

No es fácil el camino de despertar, aun siendo conscientes de esa tarea, nos vamos a encontrar sutiles trampas que nos van a confiar y desviar de nuestro camino, pero el aprendizaje, en casos duro y acompañado de grandes decepciones, cada vez nos va hacer más desconfiados de todo lo que viene de fuera, pues todo nos empuja a confiar en nosotros mismos, a creer en nuestra propia realidad, que no es otra que descubrir lo que somos. No hay ninguna verdad que pueda venir de fuera, ni nada puede conceptualizar nuestra mente que pueda ser válido sino de forma transitoria. El conocimiento de las cosas al final es también un obstáculo para llegar a nuestra meta. El conocimiento, las enseñanzas espirituales, son instrumentos necesarios, indicadores muy utilices, pero al final debemos utilizarlos para ir descartando  lo que no somos, desnudándonos de falsos conceptos creencias e ideales, en definitiva desnudar nuestro ego hasta que estemos preparados para afrontar nuestra realidad única, y alcanzar una visión perfecta de lo que realmente somos. No es algo que se tenga que adquirir, conceptualizar o comprender, ya está, siempre ha estado, solo tenemos que presentar la actitud idónea para ver nuestra realidad y disolvernos en ella, experimentarla, sentirla en nosotros en conciencia, alumbrada con nuestra propia luz.

Reconocer que estamos dormidos, que estamos viviendo un sueño, es muy importante para poder fijar la única meta que interesa alcanzar, todo lo demás ya lo somos, lo único que no somos por naturaleza es despiertos. (Se recomienda leer este articulo: La vida es un sueño, y los sueños, sueños son )

Despertar es encender nuestra consciencia en sí y ver lo que realmente somos. La conciencia de la que nos estamos sirviendo en el cuerpo físico es una consciencia transitoria de naturaleza reflexiva, como verse en un  espejo. Es importante matizar esta diferencia: Al estar sumergidos en la materia, es como si nuestros diferentes cuerpos sutiles, o los diferentes velos que nos aíslan de nuestra realidad superior, a su vez hacen la función a modo de espejos donde nos reflejamos, por una parte nos ocultan nuestra realidad superior, lo que realmente somos, y por otra, sirve de espejo de nuestro Ser, de ese modo la sensación de ser se intensifica, nos aísla de  la percepción de nuestra realidad pero nos concentra en lo importante,  en darnos cuenta de que somos. La experiencia en la carne nos proporciona una consciencia reflexiva, que intensifica la percepción de nosotros mismos concentrada en un punto, cómo si de  una lupa se tratara, una lupa esférica que concentra la atención en su centro, esta es una cuestión puramente mecánica, u óptica si queremos llamar, pero además, hemos de sumar en la forma de percibir, los estilos o modos de conciencia que vamos adoptando en cada experiencia.

Cuando nacemos, adoptamos los patrones o arquetipos concienciales que van a ser de utilidad en el trabajo o proyecto de vida  que nos hemos propuesto realizar en esta encarnación, que tiene que ver con la forma en que percibimos la realidad, de nuestro entorno y la forma que interactuamos con ella. Es decir, el prisma que ira definiendo o condicionando nuestra forma de pensar, sentir y hacer. Y estos son exactamente los diferentes modelos o arquetipos sistémicos que nos hacen ver la vida y nos relacionan con ella bajo un determinado prisma, que modela nuestras creencias, intenciones y acciones, y nos posicionan con un determinado perfil en nuestra sociedad: La ciencia, la religión, la economía, la política e ideales sociales, y el espíritu bélico militar. En este sistema, somos influidos en mayor o menor medida por estos aspecto o modos de conciencia, pero los hay predominantes, y así nos identificamos con uno de estos arquetipos, sirviendo de este modo a los intereses del sistema. Como dije anteriormente nuestra tarea es ir desvinculándonos de estos arquetipos, y a la par, irnos desvinculado de nuestra percepción de conciencia reflexiva (puesto que esta es solo un medio para alcanzar nuestra conciencia en sí) e  ir desconfiando de nuestros sentidos de percepción, hasta adquirir consciencia de nuestra propia consciencia, valga la redundancia, pues de eso  se trata, fortalecer o intensificar  nuestra conciencia en sí, vernos a nosotros mismo sin elementos mediadores,  osea, alumbrar nuestro Ser con nuestra propia Luz.

Cuando se llega a ese estado, nuestra percepción y visión alcanza todo nuestro cuerpo real de manifestación, es decir, si somos el universo, nuestro foco de atención, de percepción, de conciencia, es el universo, todo el espacio. En realidad no hay un punto de conciencia o foco de atención, nuestra consciencia está ubicada por todos lados, por todo el espacio infinito,  y está permanentemente atenta. No importa que durmamos, que estemos inconsciente o que nuestro cuerpo esté muerto, siempre estamos despiertos, y estamos permanentemente percibiendo nuestra realidad, nada queda oculto. Nada ni nadie nos puede engañar. La verdad, toda la verdad, está permanentemente ante nuestra visión.

Hay técnicas para despertar. Shiva Shambho es uno de los maestros que mejor instruyen en esta cuestión, tiene una técnica muy precisa y efectiva, recién está fundando una escuela que nos instruirá específicamente en nuestro despertar. Una escuela  que perdurara por largo tiempo, y que llegará a ser una auténtica  universidad del despertar, cosa que ocurrirá a lo largo de esta nueva era que recién inauguramos. Ahora, aun estamos deshaciéndonos del viejo sistema, pero cuando se instaure definitivamente el nuevo, este maestro espiritual, es uno de los más grandes maestros que conducirán a la humanidad a nuestro despertar y trascendencia. Pero esto son técnicas que requieren de notable esfuerzo disciplina y constancia, a pesar que este maestro ha sintetizado muy bien estas enseñanzas, y sus resultado son garantizados, el esfuerzo que requiere puede hacer flojear a mucha gente, y en casos, demorarse  notablemente sus resultados. Y es aquí donde se nos presenta una nueva oportunidad, complementaria a nuestros ejercicios de meditación, y que facilitarán enormemente el proceso, es la energía o el poder que emana de nuestra reina madre Cómo nos despierta nuestra madre reina. La joya de su corona Ya que con su sola presencia puede acelerar nuestro despertar y llegar a culminarlo. Es un poder que ha venido acumulando durante millones de años, miles y miles de vidas. Ella es una alma tremendamente antigua, quienes podamos considerarnos algo avanzados en lo espiritual, somos apenas adolescentes a su lado, entre otra cosas adopta la responsabilidad de despertarnos, lógicamente debemos cada uno de nosotros poner primero las bases. Nuestra aptitud y carácter espiritual debe ser moldeado para ser dignos receptores de esta dádiva, pero llegado el momento todo se acelera, los primero síntomas es que nuestros dones o cualidades espirituales se van despertando, y llegado el momento, y reunidas las condiciones mínimas, se produce nuestro despertar. Puede precipitar nuestro despertar tan solo con su presencia, y todo se culmina con el amanecer a nuestro día eterno.

Es lo que ocurrió con Jesús. Jesús no resucitó, sino  despertó. Este es un matiz muy importante, pues se entiende por resucitar recuperar este cuerpo físico después de muerto, darle nuevamente vida, y eso para un maestro espiritual es una perfecta tontería. Ningún maestro aspira a estar eternamente atrapado en un cuerpo físico. Pero cosa muy diferente es despertar a la conciencia en sí. Cuando despertamos ocurre que este holograma que es la vida física, o matrix, que hemos creado nosotros, se desvanece, desaparece, nuestra realidad se ha impuesto a todo espejismo, y ya no lo hace necesario, dejamos de darle soporte y desaparece. Esto es lo que ocurre con nuestra creación, con el “camino ….”  pero como resulta que nuestro camino es una superposición de otros muchos caminos que proyectan lo demás, objetivamente no desaparece, la creación, el universo o el mundo continúa igual, pero la parte de creación particular de cada uno, osea el ego, el cuerpo físico “el caminante” si desaparece, se desvanece de este espejismo, y la vida “el caminar” la energía (luz anidada) se “desata” y vuelve a su estado original de luz propia. Eso es lo que ocurrió con Jesús cuando  María Magdalena fue al sepulcro. En ese momento se daban las condiciones para que Jesús despertara, y María Magdalena como portadora de la energía de nuestro despertar, lo despertó, y así desapareció el espejismo de su ego o cuerpo físico. Su camino, el caminante y el caminar, se replegaron a su estado original de unidad, de divinidad, a su punto de partida, ahora en plena consciencia en sí.

En la medida que vamos despertando, vamos expandiendo nuestros campos de conciencia, nos hacemos más sensibles a otras realidades, ahora ocultas, nuestros dones se van desarrollando, cada vez tenemos más consciencia de lo que realmente somos, hasta que llegado el momento despertamos definitivamente, ese despertar definitivo es de una luz tan intensa que se torna sólida. Es la conciencia cristal o crística, es el solido perfecto. Es importante entender este aspecto para entender como funciona, o como creamos el universo cada uno de nosotros. Un ejemplo: Para proyectar una película, la pantalla de cine o de una una televisión, esta ha de ser una superficie solida, lo que se proyecta en ella son simplemente efectos luminosos, solo es luz o energía, pero esos efectos luminosos, dentro de la película, sus personajes la interpretan como una realidad sólida, cuando en realidad solo es luz, contrastes de luces y sombras, el único sólido  es la pantalla, perfectamente solida y estable. Así es la base de este universo, un sólido perfecto y estable, donde todos proyectamos nuestras creaciones particulares, ese sólido no lo vemos, no lo ve ninguno de los personajes que ahí aparecen, o en todo caso lo interpretamos como espacio vacío,  o como la nada, pero es lo único que realmente existe.

La materia que vemos en el universo son solo proyecciones holográfícas,  que creamos cada uno de nosotros, efectos luminosos, pero en nuestra creación  no hay nada  solido,  por más que así nos parezca que sea la materia. Si analizamos un átomo vemos que el 99’9 % es espacio, y el resto es luz anidada o energía ¿objetivamente se le puede llamar a eso un sólido? Pero si hay un sólido perfecto que no está en el rango de nuestra percepción que es la pantalla universal, en el caso de tres dimensiones, donde para cada uno de nosotros, desde nuestra divinidad, es muy sencillo proyectar nuestra creación. La cuestión no es tanto quien crea, sino quien proporciona el solido perfecto, la pantalla que nos permite crear el universo, es ahí donde está la diferencia, entre ser un dios realizado o un dios hombre, entre ser un dios despierto o un dios dormido.

Cuando María Magdalena despertó a Jesús, él le dijo, no me toques, Juan 20:17 pues recién empezaba a solidificar su conciencia. Pasado un tiempo (7 días) y se consolida su conciencia crística, cristal, entonces invita a sus apóstoles que lo toquen, Juan 20:27 para que vea que es real, pero no tocan un cuerpo orgánico resucitado, tocan su conciencia cristal despierta, un sólido perfecto.

Esta entrada fue publicada en Categoría Blog 1 y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *