5 De parte de quien está nuestra reina del espíritu?

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TEMA 5

Está de parte del amor, y el amor no se arredra ante el sufrimiento, solo quiere nuestro crecimiento.

Hay gente que asocia a nuestra reina del espíritu, o reina del cielo con el mal, que se camufla con ese aspecto de bondad y luminosidad, pero que tras esa apariencia se esconde una de las más altas jerarcas del mal. Vemos también como  le rinden veneración algunas autoridades religiosas, precisamente quienes controlan este planeta y  se identifican como servidores de la oscuridad. Y ciertamente, toda entidad maligna que pretenda erigirse con autoridad terrestre, ha de envestirse, usurpar, apropiarse de  toda enseñanza, simbología  e imagen de nuestros maestros espirituales, de quienes son auténticos representantes del  amor universal.

Si leemos APOCALIPSIS 17:

Condenación de la gran ramera

1. Y vino uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo, diciéndome: Ven, y te mostraré la condenación de la gran ramera, la cual está sentada sobre muchas aguas;

2. con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los que moran en la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación.

3. Y me llevó en [el] espíritu al desierto; y vi una mujer sentada sobre una bestia de color de grana, que estaba llena de nombres de blasfemia y que tenía siete cabezas y diez cuernos.

4. Y la mujer estaba vestida de púrpura y de grana, y dorada con oro, y adornada de piedras preciosas y de perlas, teniendo un cáliz de oro en su mano lleno de abominaciones y de la suciedad de su fornicación;

5. y en su frente un nombre escrito: MISTERIO, BABILONIA LA GRANDE, MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA.

6. Y vi la mujer embriagada de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé maravillado de gran asombro.

7. Y el ángel me dijo: ¿Por qué te maravillas? Yo te diré el misterio de la mujer, y de la bestia que la trae, la cual tiene siete cabezas y diez cuernos.

8. La bestia que has visto, fue, y ya no es; y ha de subir del abismo, y ha de ir a perdición; y los moradores de la tierra, (cuyos nombres no están escritos en el libro de la vida desde la fundación del mundo,) se maravillarán viendo la bestia que era, y no es, aunque es.

9. Y aquí hay sentido que tiene sabiduría. Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se asienta la mujer.

10. Y son siete reyes. Los cinco son caídos; el uno es; el otro aun no es venido; y cuando fuere venido, es necesario que dure breve tiempo.11. Y la bestia que era, y no es, es también el octavo [rey], y es de los siete, y va a perdición.

12. Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aun no han tomado reino; mas tomarán potencia por una hora como reyes con la bestia.

13. Estos tienen un consejo, y darán su potencia y autoridad a la bestia.

14. Ellos pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque es el Señor de señores, y el Rey de reyes; y los que están con él son llamados, y elegidos, y fieles.

15. Y él me dice: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos y muchedumbres y naciones y lenguas.

16. Y los diez cuernos que viste en la bestia, [éstos] aborrecerán a la ramera, y la harán desolada y desnuda; y comerán sus carnes, y la quemarán con fuego,

17. porque Dios ha puesto en sus corazones ejecutar lo que a él place, que hagan una voluntad y que den su reino a la bestia, hasta que sean cumplidas las palabras de Dios.

18. Y la mujer que has visto, es la gran ciudad que tiene reino sobre los reyes de la tierra.

*        *            *

Puede entenderse que es una mujer que está a la cabeza de esta jerarquía del mal, pero ocurre que, y ya desde sus orígenes, los primeros traductores e interpretes de Apocalipsis, no entendían bien lo que cuenta, pues es todo demasiado enigmático, simbólico e encriptado y  y aun con la buena voluntad de hacerlo entendible, se ha trasmitido con muchas irregularidades,  y de ese modo se ha invertido y subvertido el orden y significado de las cosas y al final se ha hecho un batiburrillo que cada cual interpreta como mejor puede.

Las reinas y reyes del cielo nos proporcionan y controlan los arquetipos sistémicos. La ramera es el arquetipo sistémico. Y la bestia se identifica con esos arquetipos y se le da el poder temporal para gestionarlo.

La ramera es el arquetipo sistémico que influye en la gente, como poseyéndola, es la “marca conciencial”, que podemos elegir previo a nuestro nacimiento, según el proyecto de vida que hayamos elegido, y que condicionará nuestra forma de ver y sentir a lo largo de nuestra vida. Toda nuestra experiencia vital y aprendizaje se va a desarrollar desde ese prisma, en este caso para manifestar en primer lugar la oscuridad que traemos desde la inconsciencia, para posterior, aprender sobre ella, limpiar y evolucionar más rápidamente.

 

Se representa como mujer por que es un arquetipo femenino, es la transgresión a la sexualidad femenina: Vistiéndose de hombre (homosexualidad), es la atracción sexual hacia los niños (pedofilia) atracción al dolor asociado al placer sexual (sadomasoquismo) etc, hasta siete variantes (siete cabezas) o transgresiones en todas sus modalidades. Es por tanto el estado conciencial predominante en mucha gente, “Las aguas (emociones, en este caso perversas o trasgresoras) que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos y muchedumbres y naciones y lenguas”. Por eso que la ramera es el arquetipo sistémico conciencial que adopta la gente de las naciones, y muy especialmente sus dirigentes, que es la representación más notoria, y que actúan  como reflectores kármicos sociales de la naturaleza y condición latente de los colectivos a los que representan, de sus inclinaciones y emociones  más ocultas y oscuras. Lo que hacen nuestros dirigentes, bueno o malo, es lo que potencialmente late en el corazón de las personas, sociedades a las que representan.

 

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