4 La vida es un sueño, y los sueños, sueños son

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TEMA 4

Lo único que no somos por naturaleza es despiertos. En nuestra naturaleza y en origen lo somos todo, somos los creadores de universos, de lo visible e invisible,   la máxima plenitud y felicidad,  no hay nada ni nadie superior a cada uno de nosotros, nuestra dimensión es única y lo absoluto. Las pregunta es ¿Por que nos auto sometemos a una experiencia tan limitante, no real, con es esa sensación de estar separados de lo que somos, creer que Dios no somos nosotros?

La creación: ‘El escenario-el ego-la vida’ o ‘El camino -el caminante- el caminar’, es un mecanismos ficticio de separación e ilusión que ponemos en marcha con el único propósito de despertar. Siempre hemos sido, eternamente, pero dormidos, inconscientes. Aunque inconscientemente no por eso deja de haber actividad creadora en nosotros. Nuestros Ser, lo que somos, ha estado trabajando siempre por despertar, todo es un largo, eterno proceso de despertar, que no puede cifrase ni en miles, ni en millones de años, es mucho mas allá, un eterno proceso sin tiempo, del que simplemente ocurre una inflexión de consciencia: De momento empezamos a descubrir que somos. Es como cuando dormimos, no somos conscientes,  pero nuestro organismo está permanentemente haciendo un trabajo que sostiene nuestra vida, en un proceso que inevitablemente nos conduce al despertar. Esto que en nuestro cuerpo físico es un proceso repetitivo, todos los días necesitamos dormir y despertar, en el espíritu ocurre una sola vez, venimos de una noche eterna, y de momento nos encontramos en el amanecer de un día eterno. Pero esa luz que ha de iluminar nuestro día eterno ha de ser propia. Una luz que emana de nosotros,  y que es la consecuencia de descubrirnos, de  sentir nuestra existencia. El ‘yo’ percibiéndose así mismo, resonando en si mismo a una intensidad que ilumina lo que somos. La luz es el ‘yo’ resonando en si mismo en una muy elevada frecuencia, de ese modo, esa percepción de ser como vibración, ilumina lo que somos, y de ese modo, podemos llegar ver  que somos lo absoluto, lo único, lo supremo.

Aunque siempre tenemos y hemos tenido la sensación de ser, esta sensación  en su principio es muy vaga, pero va evolucionando cada vez con más intensidad, y este proceso lo vivimos a modo de sueños. No hemos sido nunca absolutamente inconscientes, pero si que hay una larga trayectoria de ir poco a poco despertando,  que se viene sucediendo a modo de sueños. Todo nuestro proceso evolutivo de despertar es ir escalando de sueño en sueño, cada vez más intensos, cada vez más reales, pero todo nuestro existir, hasta llegar la completa  iluminación, son sueños. Es el único proceso que varia en el Ser, en lo que somos, ir evolucionando de sueño en sueño. Lo que somos realmente es permanente, inmutable, estable, único, no hay nada que adquirir o aprender, más que ir despertando, con sueños cada vez mas nítidos, mas vividos, mas potentes, más realistas,  hasta que despertamos plenamente, y esa realidad única que somos se manifiesta así misma como Consciencia Suprema.

Nos puede parece muy evidente que en esta vida física estemos despiertos, pero realmente es un sueño, un sueño además de muy baja intensidad comparado con los sueños que todavía tenemos que escalar antes de nuestro despertar definitivo. La vida y la muerte, tal y como la entendemos, es un dormir y despertar. Cuando nacemos quedamos dormidos, y al morir nuestro cuerpo es cuando realmente despertamos, aunque si bien, despertamos a un sueño superior. Ese sueño superior es nuestro estado evolutivo mas avanzado, nuestro nivel de sueño más alto conquistado, pero no deja de ser todavía un sueño.

Para entender bien este proceso, es importante entender un aspecto condicionador en la naturaleza de nuestros sueños. Cuando duerme nuestro cuerpo físico y soñamos, vivimos esos sueños como si fuesen nuestra única realidad, nadie en el sueño se plantea, ni puede plantearse o cuestionar que estemos soñando, simplemente vives los sueños con toda intensidad y realismos, y es cuando a la mañana despertamos, que decimos: ¡Ah, estaba soñando, solo era un sueño! Igualmente vivimos la vida como una realidad, sin pensar ni cuestionar que estemos en un sueño, pero cuando morirnos, cuando muere nuestro cuerpo físico, ocurre que despertamos a una realidad superior, a un sueño superior, y es entonce que decimos: ¡Ah, si todo fue un sueño!

Despertar a nuestro sólido perfecto.

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