1 Mis experiencias con una reina del espíritu. Nuestra reina

TEMA 1

Los reinos espirituales se rigen por reyes y reinas, son sus más altas autoridades, y son gente probadas y comprometidas con el servicio a todos los seres y en el amor universal. Son quienes dispensan los programas y sistemas de crecimiento espiritual a todas las humanidades. Los planos físicos están subordinados a los planos espirituales, donde se lleva a cabo un determinado programa de perfeccionamiento espiritual, con el propósito último de nuestro despertar espiritual, o despertar a la conciencia en sí.

En nuestro plano físico de existencia, nuestros reyes y reinas espirituales no se manifiestan como tal. Nuestras necesidades evolutivas actuales requieren que así sea, y de ese modo este mundo da la sensación que está regido por fuerzas oscuras. Hay que saber  que el mal se permite por que lo creamos nosotros, cada uno de nosotros, y para que podamos solventarlo individualmente, al margen que hayan entidades o seres que se aprovechen de esa necesidad kármica y capitaneen este sistema. Pero todo está bajo el control y supervisión de reyes y reinas. Este mundo actúa a modo de pantalla donde se proyecta lo que potencialmente somos, desvelando la oscuridad que venimos arrastrando en nuestra inconsciencia, en nuestro proceso de despertar. De ese modo, ese mal u oscuridad que anida en nuestro interior se proyectar fuera, para así sufrirlo directa o indirectamente y sensibilizarnos, poner particularmente los medios que nos permita purificar y elevarnos en nuestro camino o proceso evolutivo. El objetivo final no es aquí en la Tierra, un mundo feliz, sino nuestro despertar espiritual, y el retorno a nuestro origen, a lo que realmente somos,  en consciencia. Con nuestra consciencia en sí totalmente despierta.

Por la razón que sea, que todavía no sé con exactitud, a mi se me ha permitido conocer a cerca de una reina del espíritu, justamente nuestra reina, la reina madre de este planeta. He tenido el privilegio, la inmensa bendición y el gran honor de acompañar a nuestra reina durante un tiempo y permitírseme conocer las cualidades y funciones de ella tanto en el plano físico como en los ámbitos espirituales. Ella ha estado aquí entre nosotros muchas más veces, en muchas encarnaciones,  pero es ahora que se manifiesta como reina, al menos a mi, y tengo que suponer que es porque se prepara su manifestación pública en este planeta. No es algo que tenga todavía confirmado, pero tengo que suponerlo así para dar sentido a toda esta historia.

En una de sus tantas encarnaciones fue María Magdalena, y es entonces cuando fue coronada reina, y lo fue en el ritual de la cruz, a la par que Jesús. La corona bajo de la cruz, símbolo masónico, recoge este hecho. La rosa es el Santo Grial, la espiral que simboliza la magia creadora. Ella es el Santo Grial, la matriz, la magia creadora de este planeta, y como madre planetaria, necesaria para crear, dar a luz cualquier forma de vida en este mundo. De ese modo Jesús pudo crear el Cielo sobre la Tierra (vitalizó el plano mental del planeta). La rosa en la cruz simboliza este proceso, y a partir de entonces, para quienes nos vamos identificando con Jesús y haciendo propio su mensaje, es nuestra morada permanente, pues hasta entonces era únicamente el plano astral.

Hemos de aclarar en primer lugar que, el mesías anunciado no fue un individuo solo, tal y como la tradición nos presenta a Jesús, fue masculino y femenino, fue Jesús y María Magdalena, a la par, por igual, y en perfecto equilibrio o protagonismo. Lo que ocurrió es que María Magdalena fue apartada de su papel por los seguidores de Jesús, para continuar así con el patriarcado de la ley judaica, fuertemente arraigado en aquella sociedad e incuestionable ante cualquier propuesta religiosa. Fue una propuesta aparentemente fracasada,  para restablecer en aquella sociedad, y en nuestra raza, el equilibrio entre nuestro principio femenino y masculino.

Una oportunidad o intervención mesiánica tiene como primer objetivo restablecer el equilibrio entre el principio femenino y masculino, con el objeto final de recuperar “despiertos” nuestro “paraíso”.  Esto aunque aparentemente fue un fracaso en sus inicios, no lo es en los tiempos en que están establecidos para estos procesos, y esta etapa de los últimos  2.000 años han puestos las bases para que ese equilibrio se de con todas las garantías, y por la inmensa mayoría de quienes integramos este proceso. Pero debemos entender que el objetivo de establecer el paraíso, o una sociedad de justicia y paz, no es aquí en la Tierra, no son estas las metas del espíritu, esas metas aquí sencillamente las desconocemos, pero nuestra actitud aquí, y gracias a tener oculto lo que realmente somos,  van a poner las bases para alcanzar nuestro estado de Ser en conciencia y plenitud, y de la forma más rápida posible. Aquí solo tenemos los medios para conseguirlo, y tal “como arriba es abajo”, cualquier logro real en nuestro avance evolutivo en el espíritu también va a verse reflejado transitoriamente aquí en la Tierra, y es necesario que así sea, de tal modo que, ese equilibrio entre nuestro principio femenino y masculino, cuando esté enteramente integrado en nuestro Ser, el mundo será reflejo de todo ello, y viviremos un paraíso aquí en la Tierra,  un sistema de gobernación de verdadera justicia, equidad y paz, regido por gente sabia y amorosa.

A lo largo de toda nuestra historia conocida siempre hemos sido los mismo. Es un proceso tanto individual como colectivo que abarca periodos de tiempo que incluyen muchas vidas, muchas experiencias en muy diferentes entornos, circunstancias y estatus. Aparentemente, desde nuestra perspectiva humana, el proyecto mesiánico para muchos fracasó cuando Jesús fue apartado por los suyos (los mismo que ahora estamos aquí), pero en realidad se establecieron unas bases fuertes y muy solidas para garantizar ese proceso. Un renovado y potente impulso que ha resultado en un gran avance evolutivo en estos 2.000 últimos años. A los ojos del mundo, o de sus seguidores en la época, la intervención de Jesús se pudo ver como un fracaso, pero en su conjunto: Jesús – María Magdalena,  ha sido un enorme impulso evolutivo para la humanidad, del que María Magdalena fue y es parte fundamental de este proceso, podemos decir que es la otra mitad del proyecto mesiánico, y que a lo largo de este tiempo ha hecho una labor de presencia y acompañamiento fundamental.

Ahora, en su actual encarnación, he tenido el inmenso privilegio de conocerla … descubrirla más bien. Y no solo ha sido un inmenso privilegio, sino  además una enorme  bendición y un gran honor. Después de tantas dudas y  escepticismos al final no he podido por menos que rendirme ante la evidencia. Reconocerla no ha sido una tarea fácil para  mí, para mi  mente excesivamente materialista y pragmática, pero después de salvar muchas dudas y escepticismos, y vivir innumerables experiencias en los diferentes aspectos de su naturaleza superior,  ha sido lo más valioso que me ha podido ocurrir, y creo que pueda ocurrir a cualquier persona. Bien es cierto que he tenido que romper moldes y prejuicios sobre las ideas y conceptos que tenía a cerca de lo que pueda ser una alta iniciada,  y cuando digo alta iniciada, en este caso, me estoy refiriendo a gente que están por encima de maestro ascendidos, de avatares, e incluso de budas o seres iluminados en encarnación, y que han conquistado las más altas esferas y responsabilidades del Ser, invistiéndose de Su majestuosidad, y por tanto, son reyes del espíritu, creadores de mundos, de sistemas solares, de galaxias….

¿Por qué desvelo esta cuestión, un papel que siempre ha estado oculto a la humanidad? Es una pregunta que también me hago, y ciertamente no he tenido respuesta explicita de nadie para divulgar este asunto, tengo que suponer que es por qué no hace falta. Ella, en particular me deja hacer y simplemente confía. Y a mí, la razón que me anima a continuar, es por que cualquier cosa que llega a mis manos, que sea bueno  y de gran utilidad para la gente, lo divulgado y comparto, sobre todo cosas que tengan que ver con nuestro despertar espiritual. Y si he tenido la oportunidad de conocer sobre estos aspectos espirituales relacionados con nuestra reina madre, y que es ni más ni menos que la “varita mágica” de nuestro despertar, del despertar de nuestros dones y nuestra consciencia en sí. ¿Que puedo hacer sino compartirlo?

Las representantes del principio femenino, reinas, son mujeres que sus cualidades o atributo principal son la magia creadora,  el magnetismo. Diferente al principio masculino, que es luz y conocimiento. A lo largo de la historia, nuestros maestros y guías espirituales han hecho este papel, iluminar nuestro camino con sus enseñanzas, y por tanto, han sido grandes divulgadores del conocimiento, …. y también maestras, pues en esta función, la mujer como maestra del conocimiento, está  representando el principio masculino. Las mujeres reinas, hacen un papel pasivo y entre bastidores, pasan mucho más desapercibidas para este mundo,  básicamente custodian y  preservar el principio creador, la Magia Creadora que Somos Todos, lo que entendemos como Santo Grial o Vasija Creadora, que ocasionalmente la luz o principio masculino puede fertilizar para crear la realidad que nos rodea: Los mundos, los sistemas de gobernación o herramientas sistémicas de evolución, pero quienes a la postre gestan, dan a “luz” y sostienen la vida, son las reinas del espíritu, madres en todo nuestro proceso evolutivo.

Este es un aspecto importante que hemos de diferenciar si queremos entender el papel que desempeña el principio femenino en nuestra evolución, y que a mí, particularmente me ha costando entender, dado los conceptos que tenía preconcebidos sobre la figura y función de un alto iniciado, y así poder entender el papel que desempeña y cómo lo desempeña una reina del espíritu, especialmente en su manifestación en el plano físico.

En cuanto a las enseñanzas y conocimiento que nos puedan transmitir son muy escuetas y concisas, no es lo que entendemos como divulgadoras del conocimiento, así como conferenciantes u oradoras, pero en las cosas en que se pronuncian, son claves para desarrollar nuestro conocimiento, son referencias fundamentales que pueden servir para profundizar y obtener conclusiones que, a la postre, son grandes revelaciones, pero no son enseñanzas proliferas y desmenuzadas como acostumbramos a ver en los maestros o maestras espirituales. La labor que desarrollan, o sus campos específicos de manifestación (iremos viendo detalles en adelante) básicamente es irradiar la energía que sostiene este sistema. Crean y sostienen. Como una madre crea en su seno, da vida a su hijo y luego lo amamanta, ellas, captan, interiorizan la información de los logos, padres creadores, y la transforman en la realidad que nos rodea, es el contenedor que custodia la magia creadora que somos todos. Es decir, donde están ellas se materializa nuestra realidad física,  hay abundancia, prosperidad y vida, pero también, como preservadoras de la máxima aspiración del Ser, del amor, de ese amor al que todos aspiramos y somos en nuestra naturaleza divina, proporcionan los medios, o sistemas para purificar y despertar nuestras conciencias. Es decir, por encima de nuestro bienestar y logros materiales, están los más altos intereses de nuestro espíritu, que pasa necesariamente por la purificación y el despertar.

 

 

 

 

 

 

 

 

Ella fue coronada reina (a la par que Jesús rey) bajo de la cruz, simbolizado en  la doble cruz o la corona bajo de la cruz

 

 

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