1 Mis experiencias con nuestra reina del espíritu.

TEMA 1

Los reinos espirituales se rigen por reyes y reinas, son sus más altos representantes y autoridades, y son gente probadas y comprometidas con el servicio a todos los seres y en el amor universal. Son quienes dispensan los programas y sistemas de evolución espiritual en todos los reinos: mineral, vegetal, animal, y especialmente el humano. Los planos físicos están subordinados a los planos espirituales, donde se lleva a cabo un determinado programa de evolución y perfeccionamiento espiritual, con el propósito último de nuestro despertar espiritual, despertar a la conciencia en sí  o resurrección.

En este nuestro plano físico de existencia, nuestros reyes y reinas espirituales generalmente  no se manifiestan como tal. Nuestras necesidades evolutivas actuales requieren que así sea, y de ese modo, este mundo da la sensación que está regido con total impunidad por fuerzas oscuras, por seres o entidades negativas. Hay que saber  que, el mal se permite por que lo creamos nosotros, cada uno de nosotros, y se manifiesta como colectivo proyectando externamente formas energéticas y acontecimientos negativos, para que podamos solventarlo individualmente, al margen que hayan entidades o seres que se aprovechen de esa necesidad kármica y capitaneen este sistema. Pero todo está bajo el control y supervisión de reyes y reinas del espíritu. Este mundo actúa a modo de pantalla donde se proyecta lo que potencialmente somos, reflejando la oscuridad que somos en nuestra inconsciencia, en nuestro proceso de despertar. De ese modo, ese mal u oscuridad que anida en nuestro interior se proyectar fuera, para así sufrirlo directa o indirectamente y sensibilizarnos, poner particularmente los medios que nos permita purificar y elevarnos en nuestro camino o proceso evolutivo. El objetivo final no es hacer un mundo feliz aquí en la Tierra,  sino procurar nuestro despertar espiritual, y cumplido ese objetivo, retornar* a nuestro origen, a lo que realmente somos,  en consciencia. Con nuestra consciencia en sí totalmente despierta.

*Retornar  debemos entenderlo en sentido figurado, pues no vamos a ningún lugar concreto, simplemente tomamos consciencia en sí, y este medio físico que nos proporciona una consciencia reflexiva deja de sernos útil, y es disuelta por la propia realidad que somos.

Todo lo que voy a ir narrado sobre el papel de nuestros reyes y reinas, especialmente el de nuestra reina, y la razón de hacer esta revelación, ha venido acompañado con la presencia de ella, ahora encarnada. Ha sido un proceso lento (un par de años) para poder asimilar todo esto, y necesario por cuanto tenía que toparme con cosas que en primer lugar eran totalmente novedosas. No hay literatura al respecto que pudiera contrastar, por más que he buscado en todo tipo de enseñanzas  espirituales. Y  que todo esto, de golpe y porrazo me estuviese ocurriendo a mi, a estas alturas, a mis 61 años, un personaje poco o nada relevante en este medio espiritual, era lo que más me tenia perplejo, a tal punto que no terminaba de creerme  todo esto que me estaba pasando,  a pesar de las pruebas y evidencias que iba teniendo a cual más contundente. Así que comprendo también la incredulidad de los lectores. Aunque superados lo primeros compases, el problema era ir asimilando todo esta información, darle su relevancia y entender su motivo, su finalidad última.  Es  lo que iremos descubriendo a lo largo de estos escritos.

Superados esa primera etapa de incredulidad, no he tenido más remedio que reconocer el inmenso privilegio, la enorme bendición y el gran honor de acompañar a nuestra reina durante este tiempo y permitírseme conocer sus cualidades y funciones, tanto en el plano físico como en los ámbitos espirituales. Ella ha estado aquí entre nosotros muchas más veces, en muchas encarnaciones,  pero es ahora que se manifiesta como reina, al menos a mí, y tengo que suponer que es porque se prepara su manifestación pública en este planeta. No es algo que tenga todavía plenamente confirmado, pero tengo que suponer que es así, si quiero darle sentido a toda esto.

En una de sus tantas encarnaciones fue María Magdalena, y es entonces que  fue coronada reina, y lo fue en el ritual de la cruz, a la par que Jesús  fue coronado rey de reyes. La corona bajo de la cruz (símbolo masónico), recoge este hecho. La rosa en la cruz, también símbolo masónico y especifico de los rosacruz es el Santo Grial, la espiral que simboliza la magia creadora. Ella es el Santo Grial, la matriz, la magia creadora de este planeta, y como madre planetaria, necesaria para crear, dar a luz cualquier forma de vida en este mundo. De ese modo Jesús pudo crear el Cielo sobre la Tierra (vitalizó el plano mental del planeta). La rosa en la cruz simboliza este proceso, y a partir de entonces, para quienes nos vamos identificando con Jesús y haciendo propio su mensaje, es nuestra morada permanente, pues hasta entonces la morada más elevada del planeta, era su plano astral.

Hemos de aclarar en primer lugar que, el mesías anunciado no fue un individuo solo, tal y como la tradición, el patriarcado,  nos presenta a Jesús, fue masculino y femenino, fue Jesús y María Magdalena, a la par, por igual, y en perfecto equilibrio o protagonismo. Lo que ocurrió es que María Magdalena fue apartada de su papel por los seguidores de Jesús, para continuar así con el patriarcado de la ley judaica, fuertemente arraigado en aquella sociedad e incuestionable ante cualquier propuesta religiosa. Fue un proyecto aparentemente fracasado,  para restablecer en aquella sociedad y en nuestra raza, el equilibrio entre nuestro principio femenino y masculino.

Una oportunidad o intervención mesiánica tiene como primer objetivo restablecer el equilibrio entre el principio femenino y masculino, con el objeto final de recuperar “despiertos” nuestro “paraíso”. Está bien ser buenas personas y amorosas, y tener una conducta intachable, tal como  pretenden las religiones,  pero si no se restablece ese equilibro, su protagonismo a todos los niveles, no hay paraíso.   Esto aunque aparentemente fue un fracaso en sus inicios, no lo es en los tiempos en que se establecen para estos procesos, y en esta etapa de los últimos  2.000 años se han puestos las bases para que ese equilibrio se de con todas las garantías, y por la inmensa mayoría de quienes integramos este proceso.

Pero debemos entender que el objetivo de establecer un reino, una  sociedad de justicia y paz, no es aquí en la Tierra, no son estas las metas del espíritu, esas metas aquí sencillamente las desconocemos, pero nuestra actitud aquí, y gracias a tener oculto lo que realmente somos,  van a poner las bases para alcanzar nuestro estado de Ser en conciencia y plenitud, y de la forma más rápida posible. Aquí solo tenemos los medios para conseguirlo, y tal “como arriba es abajo”, cualquier logro real en nuestro avance evolutivo en el espíritu, también va a verse reflejado transitoriamente en la materia, aquí en la Tierra, y es necesario que así sea, de tal modo que, ese equilibrio entre nuestro principio femenino y masculino, cuando esté enteramente integrado en nuestro Ser, el mundo será reflejo de todo ello, y también viviremos un paraíso aquí en la Tierra,  un sistema de gobernación de verdadera justicia, equidad y paz, regido por gente sabia y amorosa, y verdaderamente preocupados por el bienestar de todos.

A lo largo de toda nuestra historia conocida siempre hemos sido los mismos. Es un proceso tanto individual como colectivo que abarca periodos de tiempo que incluyen muchas vidas, muchas experiencias en muy diferentes entornos, circunstancias y estatus. Aparentemente, desde nuestra perspectiva humana, el proyecto mesiánico fracasó cuando Jesús fue apartado por los suyos (los mismo que ahora estamos aquí), pero en realidad se establecieron unas bases, unos principio muy  fuertes y sólidos para garantizar ese proceso. Un renovado y potente impulso que ha resultado en un gran avance evolutivo en estos 2.000 últimos años. A los ojos del mundo, o de sus seguidores en la época y desde la perspectiva humana, la intervención de Jesús se pudo evaluar como un fracaso, pero en su conjunto: Jesús – María Magdalena, y en los tiempos que se estiman para estos procesos, ha sido un enorme impulso evolutivo para la humanidad, del que María Magdalena fue y es parte fundamental de este proceso, podemos decir sin temor a equivocarnos que, es la otra mitad del proyecto mesiánico, y que a lo largo de estos dos mil últimos años ha sido el pilar, la torre de poder que ha sostenido y garantizado todo este proceso de redención, dejándonos a las puertas de nuestro despertar espiritual.

Ahora, en su actual encarnación, he tenido el inmenso privilegio de conocerla … descubrirla más bien. Y no solo ha sido un inmenso privilegio, sino  además una enorme  bendición y un gran honor. Después de tantas dudas y  escepticismos, al final no he podido por menos que rendirme ante la evidencia. Reconocerla no ha sido una tarea fácil para  mí… para mi  mente excesivamente materialista y pragmática, pero después de salvar muchas dudas y escepticismos, y vivir innumerables experiencias en los diferentes aspectos de su naturaleza superior,  ha sido lo más valioso que me ha podido ocurrir, y creo que pueda ocurrir a cualquiera de nosotros. Bien es cierto que he tenido que apartar conceptos y prejuicios  a cerca de lo que entendía por altas iniciadas,  y cuando digo altas iniciadas, en este caso me estoy refiriendo a gente que están por encima de maestro ascendidos, de avatares, e incluso de budas o seres iluminados en encarnación, y que han conquistado las más altas esferas y responsabilidades del Ser, invistiéndose de Su majestuosidad, y por tanto, son reyes del espíritu, creadores de mundos, de sistemas solares, de galaxias….

¿Por qué desvelo esta cuestión, un papel que siempre ha estado oculto a la humanidad? Es una pregunta que también me hago, y ciertamente no he tenido respuesta explicita para divulgar este asunto, tengo que suponer qué no hace falta. Ella, en particular me deja hacer y simplemente confía. Y a mí, la razón que me anima a continuar, es por que cualquier cosa que llega a mis manos, que sea bueno  y de gran utilidad para la gente, lo divulgado y comparto, sobre todo cosas que tengan que ver con nuestro despertar espiritual. Y si he tenido la oportunidad de conocer sobre estos aspectos de nuestra espiritualidad relacionados con nuestra reina madre, y que es ni más ni menos que la “varita mágica” de nuestro despertar, del despertar de nuestros dones del espíritu  y de nuestra consciencia en sí. ¿Que puedo hacer sino compartirlo?

Las reinas, representantes del principio femenino, son mujeres que sus cualidades o atributo principal son la magia creadora,  el magnetismo, la vasija donde surge la creación, todos los universos y sistemas. Diferente al principio masculino, que es la luz y el conocimiento, la esencia que fertiliza esos proyectos. A lo largo de la historia, nuestros maestros y guías espirituales han hecho este papel, iluminar nuestro camino con sus enseñanzas, y por tanto, han sido grandes divulgadores del conocimiento, …. y también maestras, pues en esta función, la mujer como maestra del conocimiento está  representando el principio masculino. Las mujeres reinas, hacen un papel más pasivo y entre bastidores, pasan mucho más desapercibidas para este mundo, básicamente custodian y  preservar el principio creador, la magia creadora que somos todos, lo que entendemos como Santo Grial o Vasija Creadora, que ocasionalmente la Luz o principio masculino puede fertilizar para crear la realidad que nos rodea: Los mundos, los sistemas de gobernación o herramientas sistémicas de evolución, pero quienes a la postre gestan, dan a luz y sostienen la vida, son las reinas del espíritu, madres en todo nuestro proceso evolutivo.

Este es un aspecto importante que hemos de diferenciar si queremos entender el papel que desempeña el principio femenino en nuestra evolución, y concretamente nuestra madre reina, que a mí, particularmente me ha costando entender, dado los conceptos que tenía preconcebidos sobre la figura y función de un alto iniciado, y así poder entender el papel que desempeña y cómo lo desempeña, especialmente en su manifestación en el plano físico.

En cuanto a las enseñanzas y conocimiento que nos puedan transmitir son muy concisas y puntuales, no es lo que entendemos como divulgadoras del conocimiento, así como conferenciantes u oradoras, pero en las cosas en que se pronuncian son claves para desarrollar nuestro conocimiento, son referencias fundamentales que pueden servir para profundizar y obtener conclusiones que, a la postre, son grandes revelaciones, pero no son enseñanzas proliferas y desmenuzadas como acostumbramos a ver en los maestros o maestras espirituales. La labor que desarrollan, o sus campos específicos de manifestación (iremos viendo detalles en adelante) básicamente es irradiar la energía que sostiene este sistema. Crean y sostienen. Como una madre crea en su seno, da vida a su hijo y luego lo amamanta, ellas, captan, interiorizan la información de los logos, padres creadores, y la transforman en la realidad que nos rodea, es el contenedor que custodia la magia creadora que somos todos. Es decir, donde están ellas se materializa nuestra realidad física,  y por tanto hay abundancia, prosperidad y vida, pero también, como preservadoras de la máxima aspiración del Ser, del amor, de ese amor al que todos aspiramos y es intrínseco a nuestra naturaleza divina, proporcionan los medios, o sistemas sociales para purificar, despertar nuestros dones y dejar brotar esa  fuentes de amor universal que somos todos. Es decir, por encima de nuestro bienestar y logros materiales están los más altos intereses del  espíritu, que pasan necesariamente por la purificación y perfeccionamiento, y que concluyen invistiendonos de la realeza del Ser, y,  resurrección.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ella fue coronada reina (a la par que Jesús rey de reyes) bajo de la cruz, simbolizado en  la doble cruz o la corona bajo de la cruz.

 

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